Pablo atribuye el problema de las divisiones en la iglesia de Corinto también a una percepción errónea de lo que es la iglesia, razón por la cual tenían una perspectiva correcta de sus líderes, exaltándolos. Por lo tanto, Pablo usa tres figuras para hablar de lo que significa ser una iglesia: agricultura, construcción y santuario.
Muchos de los problemas que enfrentamos como pastores y líderes pueden ser el resultado de una percepción errónea de ser una iglesia.
Una perspectiva inmadura
En los últimos versículos de 1 Cor 2, Pablo había declarado que las cosas espirituales sólo pueden ser discernidas por personas espirituales, es decir, creyentes a quienes el Espíritu Santo ilumina la verdad. Ahora el apóstol les dijo abiertamente a los corintios que ellos demuestran que no son espirituales, sino carnales.
Pablo no está sugiriendo que no fueran creyentes: se dirige a ellos como hermanos, como miembros, iguales a él, de la familia de Dios. En lugar del Espíritu, es tu propia naturaleza caída y egoísta la que gobierna tu vida.
Pablo también los describe como niños. Nacieron de nuevo, pero no habían crecido y siguieron siendo bebés.
Hay dos síntomas que nos permiten juzgar la madurez alcanzada por una persona: la alimentación y el comportamiento. Pablo se refiere a la dieta de los creyentes en Corinto como infantil: se les obligaba a darles “leche” para beber y no “comida sólida”. A pesar de haber sido “enriquecidos con toda ciencia”, como lo expresó Pablo en 1 Cor 1, los corintios eran inmaduros en su asimilación.
La segunda parte de 1 Cor 3 describe conductas que el apóstol considera carnales o inmaduras. Esta situación puso de relieve la inmadurez o carnalidad de los corintios.
Pablo está amonestando a los corintios porque su conducta es carnal y no espiritual; Es infantil cuando debería ser maduro, razón por la cual hubo luchas y divisiones en la iglesia, así como conducta inmoral.
Una perspectiva correcta
La tesis de Pablo es que la conducta inmadura de los corintios se debe a su comprensión errónea de la iglesia. En el resto de 1 Cor 3, el apóstol desarrolla tres imágenes de la iglesia, todas las cuales tienen implicaciones muy importantes para comprender cómo debería ser el liderazgo de la iglesia.
Extractos del libro Signs of a Living Church de John Stott, Editora ABU